Proceso de trabajo

Empezar a trabajar en un proyecto, a veces, puede llegar a ser la parte más complicada. Es normal que tengas dudas sobre cómo abordarlo, pero no te desesperes que al final lo conseguirás.

Antes de meternos en materia, nos gustaría recomendarte que siempre que empieces un proyecto con una ONG, sería conveniente que firmáseis un acuerdo de voluntariado (aquí tienes un ejemplo), de manera que quede constancia de que realizan un trabajo sin ánimo de lucro y de los derechos y obligaciones de ambas partes (Ley 45/2015, de 14 de octubre, de Voluntariado).

Y ahora ya sí, vamos al turrón. Lo que siempre te va a ayudar a la hora de trabajar con una ONG (y con cualquier entidad en general), como ya sabes, es el briefing. Como hemos comentado en el post anterior, este documento te guiará cuando no sepas por dónde ir y te marcará los límites cuando no sepas dónde parar.

A la hora de sumergirte en un proyecto, debes tener en cuenta que muchas ONG saben que necesitan ayuda pero no saben exactamente para qué: es decir, no saben lo que quieren decir, ni saben exactamente qué les puede aportar un proyecto de comunicación más allá de transmitir un mensaje. Por eso te recomendamos que, si al leer lo que a ONG quiere no lo entiendes del todo bien, te animes a proponer una reunión para empaparte del proyecto a la perfección, tú puedes ser tu mejor ayuda para lograr completar el briefing y enterarte bien de las necesidades del proyecto en cuestión.

 

¿Cómo debe ser el proceso creativo?

Toda campaña de comunicación debe responder a unos objetivos marcados por el cliente, en este caso por la ONG. Estos te vendrán definidos en el briefing y deberás tenerlos siempre muy presentes a la hora de ponerte a pensar en la idea.

En base a esos objetivos y a los demás apartados del briefing, tendrás que desarrollar un concepto. Una idea en la que se base la campaña, algo con lo que la ONG se pueda identificar y sirva para encontrar diferentes formas de comunicar el mensaje que queréis comunicar.

Partiendo de ese concepto, puedes empezar a plantear bajadas: ¿cómo puedes transmitirlo en un vídeo de redes sociales? ¿Cómo enseñarlo en una animación? ¿Una serie de ilustraciones pueden representarlo? Eso solo lo sabes tú; trabaja en la manera de comunicar el concepto y llegará el momento de presentárselo a la ONG.

 

¿Cómo hablar con la ONG?

En el caso de las pequeñas ONG, hay que adecuarse al conocimiento que tengan del lenguaje que manejamos en comunicación. La mayoría no cuentan con alguien especializado en el tema así que hay que hablar con ellas de manera que lo entiendan (¡cuidadito con los anglicismos!). ¡Fiu! Sabemos que has sentido alivio porque a veces hasta tú te confundes con tanta sigla, ¿verdad?

Lo verdaderamente importante es que la comunicación entre las dos partes sea fluida, honesta y tranquila. Ambas partes debéis tener claro desde el principio cuál es vuestro papel. Desde la ONG no deben dudar en ningún momento qué te corresponde hacer a ti y qué a ellas/os, cuándo termina vuestra relación, qué derechos tenéis cada una de las partes sobre el trabajo realizado, etc.

Para todo esto, lo mejor es establecer cuáles van a ser los canales de comunicación (WhatsApp, Telegram, mail, teléfono… Vamos, como os sea más cómodo a ambas partes) y estar siempre pendientes: ¡la comunicación fluida es muy importante! Os evitará problemas, malentendidos y feedbacks demasiado tardíos.

Ojo, esto no quiere decir que a cada paso que des, tengas que estar recibiendo un sí o un no de parte de la ONG, no olvides que este proyecto es tuyo y lo lideras tú, aunque tengas que responder luego a las necesidades y a los mandatories de la organización (determinadas cosas que pide la ONG y a las que tienes que hacer caso sí o sí, como por ejemplo, la presencia del logo o los textos legales).

 

¿Cómo debe ser el proceso de trabajo?

Depende del tipo de proyecto del que se trate, el proceso puede cambiar. Pero, en términos generales, lo ideal es que paséis por los siguientes pasos:

Entrega del briefing:

La ONG ha rellenado un brief con sus necesidades y la información que crea necesaria para que puedas trabajar en el proyecto. Como este tipo de organizaciones no suelen estar muy familiarizadas con el mundo de la comunicación, quizá sea interesante que lo terminéis de rellenar juntos antes de empezar a trabajar con él. Además, si os juntáis puedes aprovechar para resolver cualquier tipo de duda sobre el brief.

Pensar la idea

Una vez interiorices el brief y lo sientas como una extensión más de tu cuerpo, podrás empezar a trabajar en la idea. Obtendrás un concepto que responda a los objetivos y pautas que se te hayan presentado en el briefing y tendrás diversas bajadas. En esta fase suele ser de mucha ayuda ver referencias de otras campañas o acciones, si no sabes dónde hacerlo siempre puedes echar mano de nuestros sitios de confianza.

Presentar idea

Por fin ha llegado el momento, ya tienes el concepto y sus posibles bajadas: es el momento de ver qué opina la ONG. Si todo va bien, podréis empezar a trabajar en el proyecto y si hay un feedback negativo, deberás volver a trabajar en la idea. ¡Pero no temas a los feedbacks! Son la mejor herramienta para perfeccionar las ideas. La ONG sabe cómo comunicarse en tanto a qué términos puede o no puede utilizar, cómo debe tratar a su público, etc. El feedback no es una crítica personal, sino opiniones para hacer de tu idea una mejor. Eso sí, si quieres defender tu idea o crees que no la han entendido bien, este es el momento.

Trabajar idea

¡Qué bien sabe un “sí” como respuesta a una propuesta! Ahora toca desarrollar la idea, hacerla real con los recursos que la ONG pueda poner a tu disposición. Deberás trabajar duro y codo con codo con la ONG para que vuestro proyecto salga adelante. Una vez lo termines, ¡no sabes la ilusión que te va a hacer!

Ten en cuenta que para todo el proceso puede ser que necesites bancos de imágenes o de música sin derechos o con licencia Creative Commons, webs de inspiración o cualquier otro tipo de herramienta que te ayude a hacer la campaña perfecta. Desde La Cremallera te recomendamos que acudas a nuestro directorio de recursos para cualquier cosa que puedas necesitar, ¡quizás lo tengamos en el bolsillo!

 

Y ahora, ¿qué hago con la pieza?

La propiedad intelectual es vuestra como autores de la misma, aún así, nuestra recomendación es que el equipo creativo y la ONG firméis un acuerdo donde cedáis a la ONG los derechos de explotación para que así esta pueda usar la obra sin problemas legales de ningún tipo.

Además, nos encantaría que también nos enviases la campaña a La Cremallera para que podamos ver lo bien que ha quedado y podamos mostrarla en el apartado de portfolio de nuestra web, concediéndonos el correspondiente derecho de exhibición (puedes hacerlo aquí). ¡Quizá tu campaña sirva de inspiración para otras asociaciones!